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Gas: cómo funcionarán los nuevos subsidios y quiénes pagarán más en Buenos Aires
La nueva ley de Zona Fría modifica los descuentos en las facturas de gas y establece requisitos para mantener la asistencia. Qué pasará con los hogares bonaerenses y cuánto podrían pagar.
La eliminación de los subsidios generalizados de Zona Fría cambiará el esquema de tarifas de gas para millones de usuarios y abrirá una nueva etapa de asistencia energética en la Argentina. En la provincia de Buenos Aires, la medida alcanzará a 94 municipios y dejará a numerosos hogares sin el descuento que recibían desde la ampliación del régimen en 2021.
La reforma fue aprobada por el Senado con 38 votos afirmativos y 8 negativos, luego de obtener previamente el respaldo de la Cámara de Diputados. La norma todavía debe publicarse en el Boletín Oficial para avanzar con su implementación.
El nuevo sistema reemplazará el beneficio geográfico por un mecanismo focalizado, que priorizará a los hogares que acrediten determinadas condiciones económicas y sociales. La modificación no implica que todos los usuarios de las zonas excluidas pierdan necesariamente cualquier tipo de asistencia, aunque sí supone una reducción del alcance y de la cobertura de los descuentos.
En este contexto, las próximas facturas dependerán de los ingresos del grupo familiar, el consumo mensual y los criterios que aplique la Secretaría de Energía para determinar quiénes podrán conservar el subsidio.
Subsidios de gas: quiénes podrán mantener la asistencia
Con la nueva ley, los usuarios de las zonas que pierdan la bonificación generalizada tendrán la posibilidad de solicitar los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), siempre que cumplan con las condiciones establecidas.
El principal requisito económico será que los ingresos del hogar no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales. De acuerdo con los valores incluidos en la información de referencia, ese límite representa actualmente $4.816.491 para una familia tipo.
El criterio busca concentrar los recursos públicos en los hogares que presenten mayores dificultades para afrontar el costo de los servicios energéticos. De esta manera, dejará de alcanzar con residir en una localidad incorporada al régimen de Zona Fría para acceder automáticamente al descuento.
Además del requisito de ingresos, la normativa contempla situaciones particulares en las que los hogares podrán acceder a la asistencia de manera directa.
Entre los grupos mencionados se encuentran las familias que poseen un Certificado de Vivienda Familiar del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) y los veteranos de la Guerra de Malvinas.
También se contempla a los hogares que tengan entre sus integrantes a una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD). En estos casos, el acceso al beneficio estará sujeto a la evaluación de la Secretaría de Energía.
La posibilidad de mantener un subsidio no significa, sin embargo, que las facturas continúen con los mismos descuentos que se aplicaban bajo el régimen anterior. La reforma introduce un cambio en la manera de calcular la bonificación, que tendrá consecuencias incluso para quienes logren permanecer dentro del sistema de asistencia.
Por qué las facturas podrían aumentar hasta un 100%
Uno de los principales cambios de la reforma está relacionado con la base sobre la que se calcula el subsidio.
Hasta ahora, el régimen de Zona Fría contemplaba descuentos que oscilaban entre el 30% y el 50%, dependiendo de la región y de las condiciones aplicables. Con la nueva normativa, la bonificación dejará de abarcar toda la factura y se limitará al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Esto significa que otros componentes de la boleta, como el transporte, la distribución y los impuestos, no quedarán cubiertos por ese descuento. Por esa razón, incluso los usuarios que califiquen para los nuevos subsidios podrían experimentar aumentos.
Un informe de IERAL Fundación Mediterránea permite dimensionar el impacto potencial en Bahía Blanca. Para un hogar con un consumo promedio de 118 metros cúbicos mensuales, la factura pasaría de $19.945 a $39.890 si pierde el beneficio y no accede al sistema focalizado.
La diferencia equivale a un incremento del 100% respecto del monto tomado como referencia.
En cambio, para un hogar de esa misma ciudad que reúna las condiciones para recibir los SEF, la estimación contempla una suba del 22%.
Las cifras muestran que la situación económica de cada familia será determinante para establecer cuánto deberá pagar. También influirán el volumen de gas consumido y los valores tarifarios vigentes al momento de la facturación.
Otras estimaciones mencionadas en la información de referencia proyectan aumentos promedio del 55% para las facturas de gas de usuarios bonaerenses durante los próximos meses. Se trata de una estimación general y no de un porcentaje que necesariamente se aplicará a todos los hogares.
Un ejemplo permite observar la diferencia en términos concretos: una jubilada que actualmente paga $60.000 mensuales por una factura de Camuzzi Gas Pampeano, con impuestos incluidos, recibe un descuento de aproximadamente $42.000. Si deja de percibir el subsidio de Zona Fría, el monto podría elevarse a $102.000, siempre que se mantengan las restantes condiciones del cálculo.
La cifra es ilustrativa y dependerá de si la usuaria accede a los SEF y de su consumo efectivo.
Qué pasará con las zonas cálidas y cuándo se aplicarán los cambios
La reducción del régimen de Zona Fría estuvo acompañada por un compromiso del Gobierno relacionado con los subsidios eléctricos para las regiones de clima cálido y muy cálido.
Como parte de los acuerdos políticos que acompañaron la aprobación de la iniciativa, se anunció una ampliación de los bloques de consumo eléctrico subsidiados durante los meses de mayor temperatura, entre noviembre y abril.
Para las zonas consideradas muy cálidas, el bloque adicional pasaría de 300 a 550 kilovatios hora (kWh). En las zonas cálidas, el incremento previsto sería de 150 a 300 kWh.
La modificación apunta a contemplar las necesidades de electricidad de los hogares durante los períodos de temperaturas elevadas, cuando aumenta la utilización de equipos de refrigeración y climatización.
Sin embargo, ese compromiso no quedó incorporado al texto de la ley aprobada por el Congreso. Su instrumentación dependerá de una resolución que deberá publicarse en el Boletín Oficial.
Por otra parte, la reforma de Zona Fría tampoco establece en la información disponible una fecha exacta para que todos los usuarios comiencen a recibir sus facturas con los nuevos valores.
La publicación de la norma y las disposiciones complementarias serán determinantes para conocer los plazos, los procedimientos de acceso a los subsidios y la forma en que se aplicarán los nuevos criterios.
Para los hogares bonaerenses, especialmente aquellos que hasta ahora contaban con descuentos automáticos, el cambio implicará revisar su situación frente al sistema de asistencia. El alcance efectivo de los aumentos se conocerá a medida que se definan las condiciones de implementación y comiencen a emitirse las facturas bajo el nuevo régimen.









