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Zona Fría 2026: El cambio que preocupa a los usuarios
El proyecto para modificar la Zona Fría cambiaría el cálculo del subsidio al gas. Aunque continúa el beneficio, millones de hogares podrían enfrentar facturas considerablemente más elevadas.
La postergación del debate legislativo sobre la reforma del régimen de Zona Fría otorgó un respiro temporal a millones de familias argentinas. Sin embargo, el contenido del proyecto mantiene la preocupación de usuarios, gobiernos provinciales y especialistas, ya que propone modificar el mecanismo mediante el cual actualmente se aplican los descuentos sobre las facturas de gas natural.
Aunque el Gobierno asegura que el beneficio continuará para quienes cumplan determinados requisitos económicos, el nuevo esquema implicaría una reducción mucho menor que la vigente y, en consecuencia, un aumento en el monto final que pagan los hogares.
El cambio no radica solamente en quiénes podrán acceder al subsidio, sino principalmente en la forma de calcularlo.
Cómo funciona el sistema actual
En la actualidad, el régimen de Zona Fría contempla descuentos del 30% o del 50% sobre el valor total de la factura de gas para los usuarios alcanzados por la ley.
Ese beneficio se aplica sobre el monto completo que abona el consumidor, permitiendo una reducción significativa del costo mensual del servicio.
Gracias a este esquema, millones de hogares de regiones con bajas temperaturas pueden afrontar con menor dificultad el consumo durante los meses de mayor demanda energética.
El nuevo cálculo del subsidio de la zona fría
La iniciativa impulsada por el Gobierno modifica ese criterio.
En lugar de aplicar el descuento sobre el total de la factura, el subsidio únicamente alcanzaría al precio del gas en el denominado Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Ese componente representa solamente una parte del valor final que recibe el usuario.
La factura residencial de gas está integrada por tres conceptos principales: el precio del gas en el PIST, el costo del transporte troncal y el Valor Agregado de Distribución (VAD), que incluye buena parte del cargo fijo.
Con la propuesta oficial, únicamente el primer componente recibiría el descuento estatal.
El cambio tiene un impacto directo sobre el bolsillo de los consumidores.
Si el descuento deja de aplicarse sobre la totalidad de la factura y pasa a cubrir solamente el componente PIST, los otros conceptos seguirán abonándose sin ningún tipo de subsidio.
Esto implica que el Estado dejaría de financiar parte importante del beneficio que actualmente reciben los usuarios.
En consecuencia, aun quienes continúen incluidos dentro del régimen pagarían más que en la actualidad.
Las estimaciones conocidas indican que incluso las provincias patagónicas, históricamente beneficiadas por este sistema, podrían afrontar incrementos cercanos al 25% en sus boletas de gas.
El caso de los municipios bonaerenses
Uno de los sectores que sigue con atención el debate es el conformado por los 94 municipios bonaerenses incorporados al régimen de Zona Fría.
En esos distritos viven aproximadamente 1.240.000 hogares alcanzados por el beneficio.
De acuerdo con la propuesta oficial, el subsidio continuaría existiendo, aunque solamente sobre el componente PIST.
Si ese concepto representa aproximadamente el 30% del valor total de la factura y el descuento fuera del 50% sobre ese componente, la reducción efectiva del monto final sería cercana al 15%, antes de sumar impuestos y otros cargos.
En la práctica, esto significa que el alivio económico sería considerablemente menor que el vigente.
Otro aspecto de la reforma apunta a limitar el beneficio según el nivel de ingresos.
El Ejecutivo manifestó que la asistencia continuará para quienes perciban menos de tres Canastas Básicas Totales mensuales, un ingreso que actualmente ronda los 4,4 millones de pesos.
Con este criterio, el Gobierno busca focalizar los subsidios en los sectores de menores ingresos y reducir el gasto destinado a sostener el esquema vigente.
Un debate que sigue abierto
Aunque el proyecto quedó momentáneamente suspendido por falta de respaldo político en el Senado, el Gobierno mantiene la intención de impulsar nuevamente la iniciativa luego del receso parlamentario.
Mientras tanto, millones de usuarios continúan bajo el régimen actual, aunque con la expectativa puesta en las futuras negociaciones legislativas.
El desenlace dependerá de la capacidad del oficialismo para conseguir los votos necesarios y de las conversaciones que mantiene con los representantes de distintas provincias, especialmente del Norte Grande, cuyos apoyos serán determinantes para el futuro de una reforma que podría modificar de manera significativa el costo del gas para buena parte de los hogares argentinos.






