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Ruta 5: Aubasa se mete en la licitación y escala la pelea Nación–Provincia
La Ruta 5 quedó en el centro de la disputa política tras la decisión de Aubasa de competir por la concesión del Tramo Pampa. La licitación nacional redefine peajes y tarifas.
La Ruta Nacional 5 se convirtió en el nuevo foco de tensión entre el Gobierno nacional y la Provincia de Buenos Aires. La empresa estatal Autopistas de Buenos Aires S.A. (Aubasa) confirmó su participación en la licitación impulsada por el Ministerio de Economía para adjudicar la concesión del denominado “Tramo Pampa”, que une Luján con Santa Rosa, en La Pampa.
La jugada, respaldada políticamente por el gobernador Axel Kicillof, implica que una firma controlada mayoritariamente por la Provincia compita en el proceso de privatización promovido por la administración del presidente Javier Milei. El mensaje es claro: disputar desde el ámbito estatal la gestión de un corredor estratégico para el transporte de cargas y el turismo regional.
Aubasa en la puja
La presencia de Aubasa en la licitación no es un dato menor. La compañía, creada en 2013 como herramienta vial bonaerense, tiene el 93% de su capital en manos del Estado provincial y actualmente gestiona corredores clave como la Autopista Buenos Aires–La Plata y el Sistema Vial Integrado del Atlántico.
Desde la Provincia sostienen que, si supera los filtros técnicos y administrativos, la empresa podría ofrecer una tarifa de peaje más baja que los competidores privados. El criterio de adjudicación prioriza justamente la propuesta con menor impacto tarifario para los usuarios, lo que abre la posibilidad de una competencia directa con grandes constructoras.
Entre los grupos que también se presentaron figuran compañías vinculadas a empresarios de peso en el sector de la infraestructura, como las firmas asociadas a la familia Roggio, Cristóbal López, Marcelo Mindlin, Hugo Dragonetti y Fernando Porreta.
En La Plata advierten que una eventual exclusión de Aubasa por cuestiones formales podría derivar en una presentación judicial. Un amparo, sostienen, tendría potencial para frenar la licitación de un tramo considerado estratégico para la conectividad productiva del oeste bonaerense y el acceso a La Pampa.
Tarifas, peajes y cambios para usuarios
Más allá de la disputa política, el proceso licitatorio trae definiciones concretas que impactarán en el bolsillo de los usuarios. Los pliegos difundidos por el Ministerio de Economía establecen nuevos topes tarifarios con incrementos que, según los documentos oficiales, oscilan entre el 33% y el 173% respecto de los valores actuales.
Para vehículos livianos, el tope máximo proyectado alcanza los $4.100, cuando la tarifa vigente ronda los $1.500. Además, se prevé la instalación de dos nuevas estaciones de peaje: una en Gorostiaga, cerca de Chivilcoy, y otra en Lonquimay, ya en territorio pampeano.
Otro punto relevante es la implementación de “vías mixtas”. Si bien se mantendrá la posibilidad de pago manual, quienes no utilicen el sistema TelePase deberán abonar una tarifa que podría duplicar el valor base. El esquema apunta a incentivar el uso de medios electrónicos y agilizar el tránsito, aunque supone un recargo para quienes opten por el pago en efectivo.
La concesión del Tramo Pampa se extenderá por 20 años, con opción de prórroga hasta 30. El adjudicatario deberá asumir tareas de mantenimiento, obras de mejora y operación integral del corredor.

Un corredor estratégico
La Ruta 5 es uno de los ejes viales más relevantes del centro del país. Conecta el área metropolitana bonaerense con el oeste provincial y La Pampa, canalizando transporte de granos, insumos industriales y flujo turístico hacia destinos del interior.
En ese contexto, la disputa trasciende lo administrativo. Para el Gobierno bonaerense, la participación de Aubasa es una forma de defender un modelo de gestión pública frente al esquema de privatización nacional. Para la Nación, la licitación busca atraer inversiones privadas y reducir la intervención estatal en la administración de corredores viales.
El desenlace definirá no solo quién operará la Ruta 5 durante las próximas décadas, sino también el impacto tarifario sobre miles de usuarios que transitan a diario este corredor clave para la economía regional.


