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La producción láctea bonaerense creció 8% en 2025 y anticipa un 2026 en alza
La producción de leche creció 9,7% en 2025 y podría subir 3,08% en 2026. El avance convive con cierres de tambos, precios bajo costos y mayor concentración.
La lechería argentina cerró 2025 con un repunte significativo en su volumen de producción, impulsado por mejores condiciones climáticas y un arranque de año con precios más estimulantes. Sin embargo, el panorama hacia 2026 combina expectativas moderadamente positivas con desafíos estructurales que mantienen en alerta a productores e industriales: márgenes ajustados, tambos con problemas financieros, insumos caros y un proceso sostenido de concentración de la actividad.
De acuerdo con una serie de análisis del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), la producción total del año pasado alcanzó los 11.617.591.887 litros, lo que representó una suba interanual del 9,7% respecto de 2024. Para este año, el crecimiento se repetiría, aunque a un ritmo más moderado.
Un 2026 con crecimiento más lento, pero con números altos
Las proyecciones del OCLA estiman que la producción podría aumentar alrededor de 3,08% en 2026. De confirmarse, la Argentina llegaría a 11.975 millones de litros, un volumen que se ubicaría entre los más altos de la última década.
El cálculo cobra relevancia histórica: con esa cifra, el país se acercaría a registros excepcionales como los de 2015, cuando la producción cerró en 12.061 millones de litros, el nivel más alto señalado en el análisis difundido.
El informe destacó que 2025 presentó condiciones productivas consideradas “óptimas” y un inicio con variables económicas favorables. En ese tramo, la rentabilidad promedio se ubicó en torno al 4%, pero esa situación se fue diluyendo a lo largo de los meses.
Hacia el cierre del año, el diagnóstico fue más cauteloso: los precios a la producción primaria se ubicaron, en términos generales, por debajo de los costos de producción, un factor que condiciona el humor del sector y limita la capacidad de inversión de muchos establecimientos.
Factores que pueden frenar la expansión este año
Aunque el escenario climático se perfila, en principio, como un aliado, el OCLA advirtió sobre variables que podrían moderar el crecimiento:
- Precios al productor por debajo de los costos, que achican los márgenes.
- Tambos con problemas financieros, con dificultades para sostener capital de trabajo.
- Alto costo de insumos y servicios, clave en una actividad intensiva en alimentación, sanidad y energía.
La combinación de estos elementos explica por qué, aun con una proyección positiva, el incremento previsto para 2026 aparece más acotado que el salto observado en 2025.
Alerta en el campo: cierres de tambos y concentración de la actividad
El repunte productivo convive con una tendencia preocupante: el cierre sostenido de establecimientos. Según los datos citados, desde el cambio de gobierno se registró un promedio de 45 tambos menos por mes, un dato que enciende alertas por la pérdida de unidades productivas y la concentración en menos actores.
A finales de 2023 había 10.063 tambos en el país. Hacia fines del año pasado quedaban alrededor de 8.900, lo que implica una caída del 12,6%. De los más de 1.100 establecimientos dados de baja, casi la mitad se concentró en 2025.
El propio OCLA describió el proceso: la producción tiende a concentrarse en unidades de mayor tamaño. Los tambos de mayor escala ganan participación en el total, y son los que explican gran parte del crecimiento, tanto por una mayor producción individual como por la incorporación de más vacas a los rodeos en ordeñe.

Buenos Aires: liderazgo en productividad y peso en el mapa lechero
En medio de un año complejo para la industria, la provincia de Buenos Aires aparece como un actor clave. Con el 20% de los tambos del país, se destacó además por su productividad: promedió 4.403 litros por día por establecimiento, el nivel más alto entre las jurisdicciones mencionadas en el informe.
Dentro del territorio bonaerense, el comportamiento de las cuencas mostró diferencias y rendimientos superiores al promedio nacional en algunos casos.
Producción en las cuencas bonaerenses: Mar y Sierras, la más alta
Entre las cuencas de la provincia, Mar y Sierras (que incluye distritos como Tandil, Azul, Balcarce y Necochea) lideró el rendimiento. En diciembre registró 6.711 litros por día, un valor muy por encima del promedio nacional, que se ubicó en 3.589 litros diarios.
En términos de crecimiento durante 2025, las cuencas bonaerenses mostraron subas relevantes, aunque por debajo del promedio país (9,7%):
- Mar y Sierras: +8,8%
- Abasto Sur (Lobos, Cañuelas y zona): +8,7%
- Cuenca Oeste (Trenque Lauquen, Pehuajó, Bolívar y región): +7%
- Abasto Norte (zona cercana a Suipacha y Chivilcoy): +6,9%
Un año con tensiones industriales y señales de fragilidad
El contexto de 2025 también estuvo marcado por dificultades en la industria láctea, con episodios que impactaron en la cadena, como la quiebra de La Suipachense y de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), según se informó en el texto base.
Con ese telón de fondo, el crecimiento en litros producidos no alcanza por sí solo para disipar las preocupaciones: el sector se mueve entre el empuje de los establecimientos más eficientes y el retroceso de unidades más pequeñas o financieramente frágiles.
Perspectivas: más litros, pero con el desafío de sostener a los productores
La foto final muestra una lechería que logró recomponerse en volumen tras un año con condiciones favorables, pero que enfrenta el desafío de sostener esa mejora en un escenario de costos altos, precios presionados y menor cantidad de tambos.
Si la proyección del OCLA se cumple y la producción ronda los 11.975 millones de litros en 2026, el sector consolidaría niveles elevados. La gran incógnita será cómo se reparte ese crecimiento: si logra sostener un entramado más amplio de productores o si profundiza la concentración en menos establecimientos, con impacto directo en economías regionales y empleo rural.





