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Alerta sífilis

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Aumentaron un 64% los casos de sífilis en Argentina

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El Ministerio de Salud alertó por un fuerte aumento de casos de sífilis en Argentina, con más contagios, impacto en embarazadas, síntomas clave y prevención para frenar una infección prevenible.

El último Boletín Epidemiológico Nacional encendió las alarmas en el sistema de salud por el marcado incremento de los casos de sífilis en el país. La infección de transmisión sexual, prevenible y tratable, mostró en 2025 cifras que preocupan a especialistas y autoridades sanitarias.

Según el informe oficial, correspondiente al período comprendido entre el 28 de diciembre y el 3 de enero, el acumulado de las semanas epidemiológicas 1 a 53 de 2025 registró un total de 55.183 casos confirmados en todo el territorio nacional. El número representa un aumento del 64% en comparación con el promedio del período 2020-2024.

Durante esos cinco años, la mediana anual fue de 33.751 diagnósticos. Esto implica que en 2025 se contabilizaron 21.612 casos más que el promedio del último quinquenio, una suba que los especialistas califican como significativa y que obliga a reforzar las estrategias de prevención y detección temprana.

Crecen los casos de sífilis en todo el país

Desde el Ministerio de Salud remarcaron que el crecimiento sostenido de los contagios refleja una problemática que combina múltiples factores, entre ellos la disminución en el uso del preservativo, el diagnóstico tardío y la falta de controles regulares.

La sífilis es una infección que puede cursar sin síntomas visibles en sus primeras etapas, lo que favorece su transmisión silenciosa. Por ese motivo, las autoridades insisten en la necesidad de realizar testeos periódicos, especialmente en poblaciones con mayor riesgo, y de fortalecer las campañas de información y educación sexual.

Aumento de sífilis en embarazadas

Uno de los datos más sensibles del informe es el incremento de los casos de sífilis en personas embarazadas. Durante 2025 se confirmaron 11.261 diagnósticos en este grupo, frente a una mediana de 9.821 registros en el período 2020-2024.

El aumento interanual del 15% genera especial preocupación por el riesgo de transmisión al bebé durante el embarazo o el parto, una situación que puede derivar en complicaciones graves si no se detecta y trata a tiempo. En este contexto, las autoridades sanitarias subrayan la importancia de los controles prenatales, el diagnóstico oportuno y el acceso inmediato al tratamiento.

Qué es la sífilis y cómo se transmite

La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. Se contagia principalmente a través de relaciones sexuales sin protección, ya sean vaginales, anales u orales, y también puede transmitirse de una persona gestante al feto durante el embarazo.

La enfermedad se desarrolla en distintas etapas y, sin tratamiento, puede provocar complicaciones severas que afectan el sistema nervioso, el corazón y otros órganos. Aunque en sus fases iniciales puede pasar desapercibida, el diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre y el tratamiento con antibióticos resulta altamente efectivo, sobre todo cuando se inicia de manera temprana.

Síntomas de la sífilis

Los síntomas varían según la etapa de la enfermedad:

  • Fase primaria: aparición de una llaga indolora (chancro) en genitales, ano o boca, que puede desaparecer sin tratamiento.
  • Fase secundaria: erupciones en la piel, especialmente en palmas de las manos y plantas de los pies.
  • Síntomas generales: fiebre, dolor de garganta, cansancio, dolores musculares e inflamación de ganglios.
  • Otros signos: caída de cabello en parches y malestar general.
  • Fase latente: ausencia de síntomas visibles durante meses o incluso años.
  • Etapas avanzadas: daño en el corazón, el cerebro y el sistema nervioso, con complicaciones neurológicas y cardiovasculares.

Prevención y detección temprana

Desde el Ministerio de Salud insisten en que la sífilis es una infección prevenible. El uso correcto y constante del preservativo, la realización de testeos regulares y el acceso oportuno al tratamiento son claves para frenar su avance.

El aumento de casos registrado en el último año refuerza la necesidad de profundizar las políticas públicas de prevención, fortalecer la atención primaria y garantizar controles adecuados, especialmente en personas embarazadas, para evitar consecuencias graves y contener una enfermedad que puede ser controlada si se actúa a tiempo.