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Playas bonaerenses: buscan limitar los vehículos motorizados en los médanos
Un proyecto legislativo busca restringir la circulación de autos, motos, cuatriciclos y UTV en las playas bonaerenses. La iniciativa apunta a proteger el ambiente costero y prevenir accidentes.
Las playas de la provincia de Buenos Aires podrían experimentar un cambio en las condiciones de circulación durante las próximas temporadas turísticas. Una iniciativa presentada en el Senado bonaerense propone establecer límites estrictos al tránsito de vehículos motorizados en playas y médanos, con el propósito de preservar los espacios naturales y reducir los riesgos para quienes concurren a esos lugares.
La propuesta alcanza a automóviles, motocicletas, cuatriciclos y vehículos utilitarios todoterreno, conocidos como UTV.
En esta nota
El debate adquiere especial relevancia en los destinos de la Costa Atlántica, donde durante el verano aumenta la presencia de turistas y también la utilización de vehículos todoterreno. La convivencia entre estas actividades y el uso tradicional de las playas volvió a quedar en el centro de la discusión legislativa.
La protección de los médanos, uno de los ejes
Uno de los aspectos centrales del proyecto está relacionado con las consecuencias ambientales que puede provocar la circulación permanente de vehículos sobre los médanos.
Estos ambientes forman parte del sistema natural de la costa y cumplen funciones importantes para el equilibrio del territorio. Sin embargo, el tránsito reiterado de automóviles, motocicletas y cuatriciclos puede modificar las características de la superficie arenosa y afectar sectores que cuentan con vegetación y fauna propias.
Entre los problemas señalados por los impulsores de la iniciativa aparece el avance de los procesos de erosión. El paso de vehículos pesados o todoterreno puede remover arena, modificar la estructura superficial de los médanos y contribuir al deterioro de sectores que cumplen funciones naturales dentro del ecosistema costero.
Otro de los puntos de preocupación es la vegetación autóctona. Las plantas que crecen en estos ambientes forman parte de un sistema adaptado a condiciones particulares y cumplen un papel importante en la estabilidad de la arena.
Cuando la circulación vehicular afecta esas áreas, también puede perjudicar los hábitats de distintas especies de fauna nativa. Por eso, los legisladores consideran que limitar el tránsito motorizado no solamente permitiría prevenir accidentes, sino también reducir la presión sobre ambientes naturales sensibles.
Los fundamentos de la propuesta advierten que el deterioro de estos espacios puede tener consecuencias profundas y, en algunos casos, difíciles de revertir.
Qué establece el proyecto del Senado bonaerense
La iniciativa fue presentada por los senadores Sergio Vargas y Carlos Kikuchi, pertenecientes al bloque Unión y Libertad, y registró avances en la Cámara alta provincial durante una sesión ordinaria.
El texto propone impedir la circulación de vehículos motorizados en playas y médanos de la provincia. La restricción comprendería cuatro categorías principales: automóviles, motocicletas, cuatriciclos y UTV.
El objetivo es establecer un criterio general que evite la utilización de esos espacios como circuitos recreativos para vehículos particulares.
No obstante, el proyecto contempla excepciones para determinadas actividades. Los vehículos afectados a emergencias, tareas de seguridad y prestación de servicios públicos quedarían habilitados para circular cuando resulte necesario.
Esta distinción apunta a evitar que una eventual prohibición interfiera con las tareas de asistencia, prevención y mantenimiento que se desarrollan en los sectores costeros.
La propuesta también abre interrogantes sobre la implementación práctica de las restricciones. Los municipios turísticos tienen un papel importante en la organización de sus playas y en la prevención de situaciones que puedan afectar tanto a los visitantes como al ambiente.
En caso de avanzar la iniciativa, será necesario establecer mecanismos que permitan identificar los sectores alcanzados y controlar que la circulación se ajuste a las excepciones previstas.
Los accidentes también impulsaron la iniciativa
La discusión ambiental se combina con otro argumento de peso: los accidentes protagonizados por vehículos todoterreno en distintos destinos turísticos.
Uno de los episodios que generó mayor preocupación ocurrió en enero, en La Frontera de Pinamar. Allí, un UTV colisionó contra una camioneta Volkswagen Amarok y un niño de ocho años que viajaba en el vehículo todoterreno sufrió heridas graves.
También se registró un accidente en Villa Gesell, donde un joven de 27 años volcó con un cuatriciclo mientras circulaba por una zona de médanos. La gravedad de las lesiones obligó a trasladarlo a un hospital de La Plata, donde permaneció internado durante varios meses.
Estos hechos volvieron a poner en discusión la utilización de vehículos motorizados en espacios donde circulan peatones y familias. La falta de separación entre las áreas de recreación y los sectores utilizados para actividades todoterreno aparece como uno de los principales problemas.
Para los impulsores del proyecto, la prevención requiere establecer reglas que reduzcan las posibilidades de accidentes y eviten que las playas funcionen como corredores vehiculares.
La iniciativa también recupera una discusión más amplia sobre el modelo de aprovechamiento turístico de la costa bonaerense. La utilización de los médanos para actividades recreativas motorizadas convive con la necesidad de conservar ambientes naturales que forman parte del patrimonio de la provincia.
Por ahora, el proyecto avanzó en el Senado, pero todavía no constituye una prohibición vigente. Su recorrido legislativo será determinante para conocer si estas restricciones finalmente se convierten en una nueva regulación para los principales destinos de la Costa Atlántica.
La discusión plantea un desafío para las próximas temporadas: encontrar un equilibrio entre las actividades turísticas, la seguridad de los visitantes y la conservación de los ambientes naturales que distinguen a las playas bonaerenses.








