Música
Murió Saúl Blanch, la primera voz de Rata Blanca
Saúl Blanch, histórico cantante del heavy metal argentino y voz del primer disco de Rata Blanca, murió a los 75 años tras permanecer internado durante un período prolongado.
La historia del heavy metal argentino perdió a una de sus voces fundamentales. Saúl Blanch, el cantante que dejó su huella en los primeros años de Rata Blanca y fue protagonista de una etapa decisiva para el desarrollo del género en el país, murió luego de atravesar un prolongado período de internación. Su trayectoria estuvo marcada por una participación clave en bandas pioneras y por interpretaciones que quedaron asociadas a los comienzos de una de las formaciones más reconocidas del rock nacional.
Aunque su paso por Rata Blanca fue relativamente breve, Blanch tuvo un lugar importante en la construcción de la identidad musical del grupo. Su voz quedó registrada en el álbum debut de la banda, publicado en 1988, cuando el proyecto liderado por Walter Giardino comenzaba a establecer las bases de un camino que posteriormente alcanzaría una gran repercusión.
Antes de esa experiencia, el cantante ya había desarrollado una carrera vinculada al crecimiento del rock pesado en la Argentina. Su recorrido incluyó distintas formaciones, grabaciones discográficas y proyectos que contribuyeron a consolidar una escena musical que buscaba su propio sonido en un contexto de transformación para el rock local.
Una trayectoria ligada al heavy metal argentino
Saúl Blanch construyó buena parte de su recorrido artístico junto a Plus, una banda que integró desde la década de 1970 y que tuvo un papel destacado dentro de los primeros movimientos del heavy metal nacional. Con esa formación participó en la grabación de tres discos que reflejaron distintas etapas de su evolución musical.
Entre esos trabajos se encuentran No pisar el infinito, Plus y Escuela de rock ’n roll, publicados entre 1976 y 1981. El repertorio de la banda incluyó canciones que acompañaron el desarrollo de una escena que comenzaba a explorar sonidos más duros y una estética diferente de la que predominaba en otros sectores del rock argentino.
Uno de los temas asociados a esa etapa fue Melancólica muchacha, incluido en el álbum Plus. La canción formó parte de un repertorio que permitió reconocer las características de una propuesta musical que combinaba la energía del rock con elementos que anticipaban el crecimiento del género pesado en el país.
La participación de Blanch en Plus fue una de las experiencias centrales de su carrera. En aquellos años, las bandas de rock pesado desarrollaban su actividad en un circuito que todavía estaba lejos de alcanzar la expansión comercial que el género conseguiría más adelante. Los músicos debían construir sus propuestas a través de presentaciones en vivo, grabaciones y una relación directa con el público.
El cantante también integró WC, otro proyecto considerado parte de los primeros pasos del metal argentino. Aunque la banda no llegó a editar álbumes, su existencia forma parte del recorrido de una generación de músicos que contribuyó a definir las características de una escena que, con el tiempo, ganaría mayor visibilidad.
Saúl Blanch y su huella en Rata Blanca
La relación de Blanch con Rata Blanca quedó marcada por su participación en el primer álbum homónimo de la banda. En 1988, el cantante grabó las voces de ese trabajo, aunque para entonces ya había tomado la decisión de alejarse del grupo.

Su interpretación quedó registrada en canciones que posteriormente se convirtieron en piezas reconocidas del repertorio de la formación. Entre ellas aparecen El sueño de la gitana, Chico callejero, Rompe el hechizo y Sólo para amarte, temas que permiten recuperar el sonido de aquella primera etapa.
El disco debut fue un punto de partida para una historia que continuaría con otros integrantes y una proyección mucho mayor. Tras la salida de Blanch, Adrián Barilari asumió como vocalista oficial y se transformó en una de las voces más identificadas con Rata Blanca.
La incorporación de Barilari abrió una nueva etapa para el grupo, pero no borró la importancia de quien había participado en la grabación inicial. La voz de Blanch quedó incorporada a una parte de la historia musical de la banda y a un repertorio que continuó formando parte de su identidad.
Su experiencia también permite observar cómo se desarrollaban los proyectos musicales en aquellos años. Las formaciones podían atravesar cambios importantes durante sus primeros pasos, mientras los músicos exploraban diferentes caminos artísticos y definían sus objetivos profesionales.
En ese contexto, la participación de Blanch en Rata Blanca representó un capítulo significativo, incluso sin haberse prolongado en el tiempo. Su trabajo en el álbum debut constituye uno de los registros más recordados de su carrera y una referencia para quienes buscan reconstruir los comienzos de la banda.
Su carrera solista y el reencuentro con la banda
Después de su etapa inicial con Rata Blanca, Blanch continuó vinculado a la música y desarrolló proyectos propios. Como solista publicó Fiel a sus fieles, en 1990, y años más tarde presentó Refugiado, editado en 2006 bajo el nombre Saúl Blanch Revancha.
Ambos trabajos reflejaron su decisión de sostener una trayectoria artística más allá de las bandas que habían marcado sus primeros años. Su actividad solista le permitió mantener el vínculo con el rock pesado y continuar explorando su identidad musical.
Uno de los momentos más significativos de su recorrido llegó en 2013, cuando volvió a compartir escenario con Rata Blanca durante una serie de conciertos organizados por el 25.º aniversario de la banda. El reencuentro recuperó parte de la historia inicial del grupo y permitió reunir nuevamente a Blanch con una formación a la que había estado ligado desde sus comienzos discográficos.
Aquella reunión tuvo un valor especial para quienes seguían la trayectoria de Rata Blanca y conocían el lugar que había ocupado el cantante en el álbum debut. También permitió poner en perspectiva el recorrido de una banda que había atravesado distintas etapas sin perder la conexión con sus primeros trabajos.
La muerte de Blanch deja el recuerdo de un músico que participó en momentos importantes del desarrollo del heavy metal argentino. Su trayectoria estuvo vinculada tanto a proyectos pioneros como a una de las bandas más populares del género, además de incluir una producción solista que se extendió durante varias décadas.
En cuanto a la despedida, una fuente cercana al artista señaló que la familia decidió preservar la intimidad del momento. Por ese motivo, no se realizará un velatorio.
Su legado permanece en las grabaciones que integró, en las canciones que interpretó durante los primeros años de Rata Blanca y en el recorrido de una generación de músicos que contribuyó a abrir camino para el rock pesado en la Argentina. La historia de Saúl Blanch queda así ligada a una etapa fundacional de la música nacional, cuya influencia continúa presente en el repertorio y la memoria de sus seguidores.








