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Precios del pescado en Pascua: subas de hasta 58% y fuertes diferencias
Los precios del pescado en la previa de Semana Santa muestran aumentos dispares en Luján, con subas de hasta 58%, mientras algunos productos quedaron por debajo de la inflación.
En la antesala de Semana Santa, el consumo de productos típicos vuelve a ganar protagonismo en los hogares de Luján, pero este año lo hace en un contexto marcado por fuertes variaciones de precios.
Un relevamiento reciente advierte que los valores en pescadería registran subas interanuales que van del 9% al 58%, con comportamientos muy diferentes según el producto.
Entre los principales artículos analizados aparecen el filet de merluza, el atún en lata, el kanikama, las milanesas de pescado y el calamar. Este último encabeza la lista de incrementos, con un aumento del 58%, impulsado por su alta demanda para la preparación de rabas, un clásico en estas fechas.
El pescado, con subas por debajo del IPC en varios productos
A diferencia de lo que ocurre con el calamar, otros productos muestran incrementos más moderados e incluso por debajo de la inflación acumulada, que alcanzó el 33,1% a febrero según datos del INDEC. En ese grupo se ubican el filet de merluza y las milanesas de pescado, dos de los cortes más elegidos por su versatilidad y precio.
El kanikama, por ejemplo, registra una suba del 9% interanual, muy por debajo del índice general. Su precio promedio ronda los $5.200 para la presentación de 250 gramos, aunque puede variar según el comercio y la zona. En tanto, la lata de atún de 170 gramos, otro producto habitual en la mesa pascual, muestra un incremento del 25%, ubicándose también por debajo de la inflación.
Estos datos reflejan un comportamiento heterogéneo dentro del rubro, donde no todos los productos acompañan el ritmo general de los precios. Incluso se registraron períodos de estabilidad o leves retrocesos en algunos artículos durante el último año.
Diferencias según zona y consumo local
En ciudades del interior como Luján, los precios pueden presentar diferencias respecto a los grandes centros urbanos, debido a factores logísticos, disponibilidad y competencia comercial. En ese sentido, el consumidor local se enfrenta a una amplia dispersión de valores según el tipo de comercio, ya sea supermercados, pescaderías de barrio o grandes cadenas.
Esta variabilidad obliga a las familias a comparar precios y evaluar alternativas al momento de planificar las compras para Semana Santa. El presupuesto se ve condicionado tanto por los aumentos como por la diversidad de marcas y presentaciones disponibles en el mercado.
Además, el contexto económico actual influye en los hábitos de consumo, generando una mayor búsqueda de promociones, descuentos y opciones más accesibles dentro de la misma categoría de productos.
Un consumo tradicional con ajustes
A pesar de las subas, el pescado sigue siendo uno de los alimentos centrales durante la Semana Santa, por tradición cultural y religiosa. Sin embargo, este año los consumidores deberán ajustar sus elecciones en función de los precios y priorizar aquellos productos que mantengan una relación más equilibrada entre costo y calidad.
El escenario actual muestra que, si bien algunos productos aumentaron por debajo de la inflación, otros registraron subas significativas, lo que configura una canasta pascual con marcadas diferencias internas. En este contexto, la planificación y la comparación de precios se vuelven herramientas clave para sostener el consumo sin desbordar el presupuesto familiar.






