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Más de 700 mil alumnos no alcanzarán el mínimo anual de horas de clases
Un informe advierte que 718.712 estudiantes de primaria no llegarán a las 760 horas anuales de clases en 2026, pese a que todas las provincias cumplen formalmente los 180 días.
El calendario escolar 2026 no solo exhibe diferencias en la cantidad de días planificados, sino también en las horas de clases proyectadas para el nivel primario.
Horas de clases: brechas persistentes
Según el informe de Argentinos por la Educación, 718.712 estudiantes —el 15% de la matrícula— no alcanzarían el mínimo anual de 760 horas.
Si bien el promedio nacional estimado se ubica en 796 horas, las diferencias entre provincias son marcadas y evidencian una distribución desigual del tiempo escolar.
La cifra representa una mejora respecto de 2025, cuando se estimaba que el 42% de los alumnos quedaría por debajo del piso anual. No obstante, el número actual continúa siendo significativo y plantea interrogantes sobre la garantía efectiva del derecho a la educación.
El impacto del tiempo escolar en el aprendizaje
Un informe previo de la Secretaría de Educación de la Nación subrayó la importancia de la asistencia sostenida y del tiempo efectivo en el aula para mejorar las trayectorias educativas, en un escenario de bajos resultados de aprendizaje a nivel nacional.
Diversos estudios coinciden en que la cantidad y calidad del tiempo escolar son variables centrales para fortalecer los procesos de enseñanza. Sin embargo, en Argentina no existe un sistema nominal consolidado que registre de manera precisa las horas efectivamente dictadas.
Clases planificadas y clases reales
El estudio analiza exclusivamente la planificación oficial. No contempla el impacto de conflictos gremiales, problemas de infraestructura, ausencias docentes o factores climáticos que puedan reducir el tiempo efectivo de clases.
Esta falta de medición precisa constituye, según especialistas, una limitación estructural del sistema educativo argentino. Sin datos consolidados sobre el cumplimiento real del calendario, resulta complejo evaluar el alcance de las políticas educativas o diseñar estrategias de mejora basadas en evidencia.
Una desigualdad territorial persistente
El escenario para 2026 confirma que, aunque el sistema cumple formalmente con el mínimo legal de 180 días, no todos los estudiantes acceden a la misma cantidad de horas de enseñanza.
La garantía del tiempo escolar depende en gran medida de la provincia en la que se cursa. En un país con marcadas diferencias regionales y restricciones presupuestarias, el acceso equitativo a más y mejores horas de clases continúa siendo una deuda pendiente.
El desafío no es únicamente cumplir con la normativa, sino asegurar que cada alumno, independientemente de su lugar de residencia, reciba el tiempo efectivo de enseñanza necesario para sostener y mejorar sus aprendizajes.







