
Noticias
Tuberculosis: prevención, diagnóstico y vacunación en foco
La tuberculosis sigue creciendo en Argentina y especialistas destacan la importancia de la vacunación, el diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento para frenar su avance.
El aumento de casos de tuberculosis en Argentina vuelve a poner en primer plano la necesidad de reforzar las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento para contener una enfermedad que sigue vigente.
Con más de 16 mil casos registrados en 2025, el desafío no solo pasa por atender a los pacientes, sino también por evitar nuevos contagios. En este sentido, la vacunación, el diagnóstico temprano y la continuidad del tratamiento son pilares fundamentales.
La importancia de la prevención
Uno de los principales instrumentos de prevención es la vacuna BCG, que se aplica al nacer y protege contra las formas más graves de tuberculosis en la infancia, como la meningitis tuberculosa y la tuberculosis miliar.
Según datos oficiales, la cobertura nacional de esta vacuna alcanzó el 83,42% en recién nacidos al inicio de 2026. Si bien se trata de un nivel alto, los especialistas advierten sobre la necesidad de garantizar su aplicación oportuna en todo el país.
“La BCG sigue siendo una herramienta clave para reducir la mortalidad infantil asociada a la tuberculosis”, explicó la neumonóloga Sandra Inwentarz, quien remarcó la importancia de sostener su provisión desde el Estado.
El diagnóstico temprano es otro de los aspectos centrales. Detectar la enfermedad en sus primeras etapas permite iniciar el tratamiento a tiempo y cortar la cadena de transmisión.
Sin embargo, uno de los principales problemas es que los síntomas pueden ser poco específicos, lo que retrasa la consulta médica. Por este motivo, se promueve la incorporación de tecnologías que faciliten la detección rápida y precisa.
El uso de pruebas moleculares, como GeneXpert, permite confirmar el diagnóstico en menos de dos horas y detectar resistencias a medicamentos, lo que resulta clave para definir el tratamiento adecuado.
Claves para reducir contagios de Tuberculosis
En cuanto a la terapia, la tuberculosis requiere un tratamiento prolongado con antibióticos específicos. La adherencia es fundamental para lograr la curación y evitar complicaciones.
La interrupción del tratamiento es uno de los mayores riesgos, ya que puede derivar en formas resistentes de la enfermedad, que son más difíciles de tratar y representan un problema adicional para el sistema de salud.
En paralelo, los especialistas destacan la importancia de fortalecer los sistemas de información sanitaria. Contar con datos precisos y actualizados permite identificar focos de contagio y diseñar intervenciones más efectivas.
El contexto internacional también influye en la respuesta local. La articulación con organismos de salud globales es clave para acceder a información, financiamiento y estrategias de control.
En este marco, algunas decisiones recientes en política sanitaria generan preocupación en la comunidad médica, que advierte sobre el impacto que podrían tener en la capacidad de respuesta del país.
La tuberculosis sigue siendo una enfermedad asociada a desigualdades sociales, por lo que su abordaje requiere políticas integrales que incluyan mejoras en las condiciones de vida.
Frente a este escenario, los especialistas coinciden en que la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso garantizado al tratamiento son herramientas esenciales para frenar el avance de la enfermedad y reducir su impacto en la población.








