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Ingresos Brutos: cuestionamientos al nuevo esquema de retenciones digitales en la Provincia
A pesar de que Axel Kicillof prometió no subir impuestos en 2026, crece la polémica por un mecanismo de recaudación de ingresos brutos aplicado sobre billeteras virtuales, que especialistas y periodistas señalan como una suba encubierta y de legalidad discutida.
El 3 de noviembre, durante la presentación del Presupuesto 2026, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aseguró que no habría aumentos de impuestos en el próximo ejercicio fiscal y pidió autorización a la Legislatura para tomar deuda por USD 1.900 millones. Sin embargo, en paralelo, un sistema de retenciones de ingresos brutos que se aplica sobre transferencias digitales comenzó a despertar fuertes críticas.
Un mecanismo de recaudación que genera controversias
La periodista Silvina Martínez reveló un caso que desató la discusión pública: un usuario que recibió una transferencia de $1.200.000 vio cómo la Provincia le descontó automáticamente $30.000 en concepto de Ingresos Brutos. “Es un mecanismo para cobrarle a gente a la que antes no le cobraban impuestos”, sostuvo Martínez, al mostrar la captura de pantalla enviada por un televidente. Tras su informe, el conductor Luis Majul señaló que la medida “roza la ilegalidad” y advirtió a los bonaerenses sobre un presunto aumento encubierto.
Los Ingresos Brutos representan cerca del 80% de la recaudación provincial y, según economistas, constituyen uno de los tributos más distorsivos del país. Desde el 1° de octubre, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) amplió su alcance: ahora la retención se aplica también en cuentas de billeteras virtuales como Mercado Pago, Ualá, Naranja X, Personal Pay y otras plataformas de pago digital.
Este mecanismo ya se utilizaba para cuentas bancarias tradicionales, pero su llegada al universo digital amplió considerablemente la base de contribuyentes afectados. De acuerdo con usuarios, las retenciones automáticas oscilan entre el 0,01% y el 5%, dependiendo de la categorización fiscal, y se aplican incluso cuando no hay una transacción comercial detrás de la transferencia.
La medida quedó oficializada mediante la Resolución ARBA 25/2025, que extiende los alcances de percepción del impuesto. Analistas y tributaristas alertan que, si bien el gobernador aseguró no incrementar alícuotas, la resolución administrativa implica un aumento efectivo sin pasar por la Legislatura, donde por ley deben tratarse todas las modificaciones tributarias.
A nivel político, la decisión generó ruido incluso dentro de sectores cercanos al Gobierno bonaerense, que marcan una contradicción entre la promesa de alivio fiscal y la implementación de nuevas cargas. Pese a ello, el ministro de Economía provincial, Pablo López, defendió la medida afirmando que la Provincia “necesita recursos para cumplir con sus obligaciones” debido al esquema de coparticipación “desigual”.
Debate sobre los cambios en ingresos brutos
La aplicación del nuevo sistema de retenciones en billeteras virtuales repercute en monotributistas, trabajadores independientes, cuentapropistas y pequeños comercios digitales, quienes sostienen que estas deducciones afectan directamente sus ingresos sin previo aviso ni mecanismos claros de reclamo.
Usuarios de distintas plataformas denunciaron que, al recibir una transferencia, los descuentos se aplican de forma automática, sin importar si la operación es una venta o simplemente un movimiento entre cuentas personales. Esto, según tributaristas, profundiza la distorsión del tributo y genera un impacto negativo en la economía cotidiana de quienes dependen de sus ingresos digitales para trabajar.
La medida contrasta con el discurso oficial del 3 de noviembre, cuando Kicillof afirmó que su gestión buscaba generar “mejores condiciones para los contribuyentes”. Sin embargo, la ampliación de la base imponible mediante retenciones de ingresos brutos actúa como una suba indirecta, lo que llevó a especialistas a calificar la situación como “aumento encubierto”.
El gobernador, por su parte, justificó la iniciativa al afirmar que “cada vez hay más necesidades, pero menos recursos para atenderlas”. En la práctica, la situación se traduce en ejemplos cotidianos: un contribuyente que antes recibía $1.000, ahora recibe $950 debido a la retención automática aplicada por la Provincia.
En un contexto económico complejo, el debate sobre la legalidad, la transparencia y el impacto del impuesto continúa creciendo. Mientras el Gobierno provincial defiende la herramienta como necesaria para sostener la recaudación, los contribuyentes exigen reglas claras y la intervención de la Legislatura para discutir cualquier modificación impositiva. El conflicto promete mantenerse en el centro del escenario político y fiscal de cara al 2026.







