
Noticias
Transporte: Aumenta el boleto y crece la tensión en el AMBA
El transporte del AMBA volvió a aumentar con un nuevo cuadro tarifario desde febrero y otra suba en marzo, mientras crece la incertidumbre por un posible paro que podría afectar miles de usuarios.
Desde este miércoles rige un nuevo aumento en las tarifas de colectivos de jurisdicción nacional que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en una medida que impacta de lleno en el transporte público utilizado a diario por millones de pasajeros.
La actualización fue dispuesta por la Secretaría de Transporte de la Nación y alcanza a 104 líneas que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos del conurbano. El incremento se aplicará en dos etapas: una ya vigente y otra prevista para mediados de marzo.
Transporte más caro desde febrero
Con el nuevo cuadro tarifario, el boleto mínimo (de 0 a 3 kilómetros) pasó a costar $650 para usuarios con SUBE registrada, marcando un fuerte salto respecto a los valores anteriores. El aumento continuará el 16 de marzo, cuando el pasaje mínimo escalará a $700.
Los nuevos valores vigentes son:
0 a 3 km: $650
3 a 6 km: $724,09
6 a 12 km: $779,87
12 a 27 km: $835,71
Más de 27 km: $891,16
A partir de marzo, las tarifas volverán a subir en todos los tramos. En ese contexto, el esquema mantiene diferencias significativas para quienes no tengan la tarjeta SUBE nominalizada, que deberán pagar montos considerablemente más altos.
El aumento impacta en líneas clave que atraviesan el oeste del conurbano, como la 55, 60, 86, 152, 176, 188 y 197, entre otras, utilizadas diariamente por trabajadores y estudiantes que dependen del sistema para trasladarse.
Beneficios que se mantienen
A pesar del incremento, el esquema conserva los beneficios de la Tarifa Social, que contempla un descuento del 55% para jubilados, pensionados y sectores vulnerables. También siguen vigentes los descuentos por combinación de la Red SUBE dentro de las dos horas.
Sin embargo, usuarios y especialistas advierten que la suba se da en un contexto económico complejo, lo que incrementa la presión sobre los ingresos de quienes dependen del transporte público como principal medio de movilidad.
Paro en debate entre choferes
En paralelo al aumento tarifario, el sistema enfrenta un escenario de tensión gremial. Choferes de distintas empresas, en especial las que integran el grupo DOTA, analizan si se adherirán al paro general convocado por la CGT.
La medida de fuerza, impulsada en rechazo al tratamiento de la reforma laboral en el Congreso, cuenta con el respaldo de la Unión Tranviarios Automotor, aunque dentro del sector hay posiciones divergentes.
La discusión también involucra a la Unión de Conductores de la República Argentina, que mantiene diferencias históricas con la conducción de la UTA. Este escenario genera incertidumbre sobre el alcance real de una eventual medida de fuerza.
El rol clave de DOTA
La decisión que adopten las empresas vinculadas a DOTA será determinante. Se trata del grupo con mayor cantidad de líneas en el AMBA, por lo que su postura podría definir si la huelga tiene impacto total o parcial.
Entre las líneas bajo su órbita se encuentra la 57, anteriormente operada por Atlántida, lo que refuerza su peso dentro del sistema. Si sus choferes no adhieren al paro, la efectividad de la medida podría verse considerablemente reducida.
Mientras tanto, los usuarios enfrentan un doble escenario de incertidumbre: un transporte más caro desde febrero y la posibilidad de interrupciones en el servicio en los próximos días.







