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Un crimen en el barrio Lanusse sacude a Luján
La muerte de un joven en el barrio Lanusse sacude a la sociedad y tiene todos los ingredientes para convertirse en un crimen de difícil resolución que mantiene preocupados a las autoridades policiales.
El barrio Lanusse de Luján se ha convertido en el epicentro de una compleja investigación por la muerte de Diego Heinderinch, de 29 años, cuyo cuerpo fue hallado sin vida con un disparo en el interior de su vivienda, ubicada en calle Del Pilar al 3200.
Lo que inicialmente se reportó como un posible suicidio, rápidamente derivó en una causa caratulada como “Homicidio”, marcada por un inquietante silencio en la cuadra, la ausencia del arma homicida y la aprehensión, y posterior liberación, de su hermano, Federico Martín Heidenreich (25), quien había sido denunciado como desaparecido días antes.
El caso, que se desencadenó el sábado pasado al mediodía, está cargado de contradicciones que la Justicia intenta resolver: una muerte por arma de fuego sin el arma en la escena, un trasfondo familiar atravesado por serios problemas de adicción y una víctima que no presentaba signos de lesiones defensivas. La Fiscalía 10 avanza con cautela, esperando los resultados de pericias cruciales para determinar si se trató de un asesinato doméstico o de otro tipo de crimen.
La Escena del Crimen: Domicilio, Misterio y la Ausencia del Arma
La secuencia policial se inició cerca de las 14:30 en el domicilio de Del Pilar 3427, una vivienda en estado de semi abandono que la Policía ya había visitado en días previos por una denuncia de “Averiguación de paradero” presentada por Diego sobre su hermano, Federico, quien llevaba 72 horas sin regresar a casa.
El hallazgo se produjo cuando Dina Salomé Heidenreich, hermana de los jóvenes y teniente primera de la Bonaerense, llegó al lugar. Al ingresar, encontró a Diego sin vida en una de las habitaciones.
La escena generó dudas inmediatas en la Policía Científica:
El Disparo: El médico policial constató la muerte por una herida compatible con arma de fuego en la sexta intercostal anterior izquierda, una zona inusual para un suicidio. La data de muerte se estimó entre las 2 y las 5 de la mañana.
La Duda Central: El dato más llamativo es que el arma de fuego no fue encontrada en el lugar.
Silencio Absoluto: Nadie en la cuadra escuchó el disparo, la puerta estaba cerrada, y no había signos de desorden más allá del habitual en la vivienda.
La ausencia del arma de fuego ha sido el principal elemento que debilitó la hipótesis de un suicidio y motivó el cambio de carátula a “Homicidio”.
La Sospecha y el Hermano Reaparecido: El Eje del Crimen
Apenas minutos después de que Dina encontrara a Diego muerto, el hermano que estaba desaparecido, Federico Martín Heidenreich, apareció caminando por la calle Del Pilar, regresando al domicilio. Federico, un joven con serios problemas de adicción, se convirtió de inmediato en el foco de la investigación.
La Fiscalía ordenó su aprehensión en urgencia bajo la carátula de “Homicidio”, citando en el acta el historial de adicciones y la mala relación que mantenía con el fallecido. Vecinos de la cuadra confirmaron a este medio que la convivencia entre los hermanos estaba “quebrada” y que Federico había sido visto horas antes en un conocido punto de venta de drogas del barrio Los Paraísos.
No obstante, la situación procesal de Federico es compleja. Tras ser evaluado en el Hospital Cabred, fue puesto en libertad pocas horas después. Fuentes judiciales indicaron que “no hay elementos para imputarle a Federico la muerte de Diego” por el momento. Se dispuso, en paralelo, una medida de vulnerabilidad para que sea evaluado en un centro psiquiátrico debido a su estado.
La investigación también se extendió a un vecino lindero, de 35 años, debido a problemas de vieja data con el fallecido, y se ordenó realizar la prueba de Dermotest a él, a Federico y a su hermana Dina.
El Laberinto de Hipótesis y la Espera de Pericias
El caso ha dividido las opiniones en el barrio Lanusse. Un sector apunta directamente contra Federico, sugiriendo que “discutieron, lo mató, se llevó el arma y la cambió por droga o la tiró”. Sin embargo, el vecino investigado defendió a Federico, dudando de que pudiera haber conseguido un arma.
La Fiscalía 10 se encuentra trabajando sobre tres puntos críticos para intentar esclarecer este crimen:
La Ausencia del Arma y los Rastros: Si fue un suicidio, ¿por qué no hay arma ni nota? Si fue un homicidio, ¿cómo fue la dinámica de ingreso y fuga del tirador?
El Comportamiento de Federico: Su supuesta desaparición, su regreso justo en el momento del hallazgo y su estado de adicción son centrales en las pericias psicológicas y toxicológicas.
El Contexto Familiar: Los conflictos constantes y la convivencia deteriorada entre los hermanos.
La carátula de “Homicidio” se mantiene, pero podría modificarse según lo que arrojen las pericias balísticas, el resultado del Dermotest, y la información que pueda surgir de una cámara de seguridad privada cercana. Por ahora, en la tranquila calle Del Pilar, solo quedan las preguntas que esperan una verdad.
Con información de El Diario de Luján




