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Rabia en animales: cinco datos clave para prevenir una enfermedad mortal
La rabia puede prevenirse con vacunación anual en perros y gatos. Especialistas recuerdan que continúa siendo una enfermedad letal y que requiere vigilancia permanente.
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Aunque los casos son poco frecuentes en Argentina, la rabia continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más peligrosas para los mamíferos y representa un desafío permanente para los sistemas sanitarios.
La reciente confirmación de un caso positivo en un felino del partido bonaerense de Pilar volvió a recordar la importancia de sostener las campañas de vacunación y reforzar las medidas de prevención.
Cinco aspectos que todos deberían conocer
Los especialistas coinciden en que el éxito alcanzado durante las últimas décadas no debe generar una falsa sensación de seguridad.
Por el contrario, mantener altos niveles de vacunación resulta indispensable para evitar que el virus vuelva a expandirse.
Uno de los datos más relevantes es que la rabia presenta una letalidad extremadamente alta.
Cuando aparecen los síntomas clínicos, las posibilidades de supervivencia son prácticamente nulas tanto para animales como para personas.
La buena noticia es que existe una vacuna eficaz que permite prevenir completamente la enfermedad cuando se aplica de manera adecuada.
Otro aspecto importante es que la enfermedad no afecta solamente a los perros.
También puede presentarse en gatos, bovinos, caballos, murciélagos y cualquier otro mamífero susceptible al virus.
La rabia sigue presente en la región
Las campañas de vacunación implementadas en América Latina permitieron reducir en más del 98 % los casos de rabia humana transmitida por perros.
Ese resultado constituye uno de los mayores logros de la salud pública regional.
Sin embargo, los especialistas remarcan que el virus continúa circulando en animales silvestres, especialmente en murciélagos.
Por ese motivo, la vigilancia epidemiológica mantiene un papel central para detectar rápidamente cualquier caso sospechoso.
En este contexto, la vacunación anual de perros y gatos adquiere un valor estratégico.
Cada animal inmunizado representa una barrera adicional que limita la circulación del virus y protege indirectamente a las personas.
Rosario Ares, médica veterinaria y gerente de rabia de Biogénesis Bagó, destacó que vacunar a los animales de compañía constituye la herramienta más poderosa disponible para prevenir la enfermedad.
Según explicó, la protección no alcanza únicamente a las mascotas, sino también a todo el entorno familiar.
Qué hacer para proteger a las mascotas
Los especialistas recomiendan vacunar a perros y gatos contra la rabia a partir de los tres meses de edad y repetir la aplicación todos los años.
También resulta fundamental mantener actualizado el calendario sanitario completo y concurrir periódicamente a controles veterinarios.
Si una mascota tuvo contacto con un murciélago o con un animal que presente un comportamiento extraño, la recomendación es consultar inmediatamente con un veterinario o acudir al centro de zoonosis correspondiente.
En el caso de las personas, cualquier mordedura o arañazo producido por un animal sospechoso debe motivar una consulta médica urgente.
La atención temprana permite valorar la necesidad de iniciar un tratamiento preventivo antes de que aparezcan manifestaciones clínicas.
El reciente episodio registrado en Pilar constituye un recordatorio de que la rabia no ha desaparecido.
Aunque la incidencia sea baja gracias a las campañas de vacunación desarrolladas durante décadas, la continuidad de esas estrategias resulta indispensable para mantener bajo control una enfermedad que continúa siendo una amenaza para la salud pública.
La combinación de vacunación obligatoria, vigilancia epidemiológica, atención veterinaria y rápida respuesta sanitaria frente a posibles exposiciones sigue siendo la mejor defensa para proteger tanto a los animales como a la población.






