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Superávit comercial: energía y agro impulsaron las exportaciones
El superávit comercial de agosto llegó a 2.187 millones de dólares, impulsado por mayores exportaciones de energía y agro, mientras las importaciones registraron una recuperación.
El comercio exterior argentino cerró agosto con un saldo positivo de 2.187 millones de dólares, en un mes en el que las exportaciones volvieron a mostrar un crecimiento importante y las importaciones comenzaron a recuperar terreno.
Durante el octavo mes del año, Argentina exportó bienes por aproximadamente 8.883 millones de dólares e importó por 6.696 millones. La diferencia entre ambos flujos determinó el superávit comercial.
En la comparación interanual, las exportaciones crecieron 12,4%, mientras que las importaciones aumentaron 3,6%. La diferencia entre ambos ritmos permitió ampliar el resultado favorable de la balanza comercial.
El dato adquiere particular relevancia porque el aumento de las importaciones estuvo acompañado por modificaciones en su composición, mientras que las exportaciones encontraron en la energía y las manufacturas de origen agropecuario algunos de sus principales motores.
Superávit comercial con impulso energético
El sector energético tuvo un papel destacado en el crecimiento de las ventas externas. Entre los rubros que más contribuyeron al aumento de las exportaciones aparecieron el petróleo crudo, los carburantes y el resto de los combustibles.
La evolución de estos productos permitió explicar una parte importante del incremento de las exportaciones en agosto. En términos generales, las ventas externas aumentaron unos 980 millones de dólares frente al mismo mes del año anterior.
El crecimiento respondió principalmente a una mejora de los precios, aunque también hubo un incremento de las cantidades exportadas. Los precios aumentaron 16%, mientras que las cantidades lo hicieron 3,1%.
Otros rubros también tuvieron aumentos significativos en valores absolutos. Entre ellos se destacaron el material de transporte terrestre, los productos químicos y sus derivados, las piedras y metales preciosos y sus manufacturas, además de las monedas.
La combinación de estos factores permitió que las exportaciones mantuvieran una dinámica superior a la registrada por las importaciones.
El agro volvió a aportar
Las Manufacturas de Origen Agropecuario también tuvieron una participación importante en el resultado. Durante agosto, las exportaciones de este conjunto de productos alcanzaron los 3.301 millones de dólares.
El valor representó un aumento de 472 millones respecto de agosto del año anterior, equivalente a una variación positiva de 16,7%.
El crecimiento estuvo concentrado principalmente en grasas y aceites, residuos y desperdicios de la industria alimentaria y carnes y sus preparados.
En este caso, la evolución también combinó precios y cantidades. Los precios aumentaron 14,2%, mientras que las cantidades exportadas tuvieron una mejora de 2%.
El comportamiento de las exportaciones agroindustriales se sumó así al aporte del sector energético y permitió sostener el crecimiento general de las ventas argentinas al exterior.
La mejora de los términos de intercambio también tuvo incidencia sobre el resultado. La diferencia entre la evolución de los precios de exportación y los de importación generó una ganancia estimada en 348 millones de dólares respecto del escenario hipotético en el que se hubieran mantenido los precios internacionales de agosto de 2025.
Las compras externas cambian de composición
Las importaciones alcanzaron 6.696 millones de dólares y crecieron 3,6% interanual. Sin embargo, detrás de ese incremento aparece una evolución diferente según el tipo de producto.
Las cantidades importadas disminuyeron 6,5%, mientras que los precios aumentaron y explicaron parte del crecimiento medido en dólares.
Entre los movimientos más importantes se registró un incremento de las cantidades correspondientes a bienes intermedios y combustibles. En sentido contrario, las mayores caídas se produjeron en bienes de consumo y vehículos.
Los bienes de capital presentaron una evolución particular. Las cantidades continuaron por debajo del nivel del año anterior, aunque la caída fue menor que en los meses anteriores. Al mismo tiempo, el valor en dólares de las compras de bienes de capital registró su primera suba interanual desde marzo.
Los datos representan una modificación parcial respecto de la tendencia que venía observándose en la composición de las importaciones. Durante los meses anteriores había ganado relevancia la compra de bienes terminados, mientras que los insumos destinados a la producción habían mostrado una evolución más débil.
En agosto, el incremento de los bienes intermedios introdujo un cambio en esa dinámica, aunque todavía es necesario observar los próximos períodos para determinar si se consolida.
El resultado general dejó una balanza comercial positiva de 2.187 millones de dólares. Con exportaciones por encima de los 8.800 millones e importaciones cercanas a los 6.700 millones, el comercio exterior volvió a aportar un saldo favorable.
La evolución futura dependerá de la trayectoria de los precios internacionales, el comportamiento de las exportaciones energéticas y agroindustriales y el ritmo que finalmente adopten las compras externas.






