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Datos Genéticos: la nueva ley bonaerense busca identificar restos humanos
La provincia de Buenos Aires promulgó una ley que reúne ADN, huellas, fichas odontológicas y otros datos para avanzar en la identificación de cadáveres y restos humanos sin identidad.
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La provincia de Buenos Aires puso en marcha una nueva herramienta para enfrentar uno de los desafíos más complejos de las investigaciones judiciales: la identificación de cadáveres y restos humanos que permanecen sin identidad conocida.
A través de la promulgación de la Ley 15.615, se creó el Registro Provincial de Datos Genéticos de Cadáveres o Restos Cadavéricos No Identificados (RPDGC). La base funcionará dentro del Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia bonaerense y tendrá como objetivo concentrar la información disponible sobre cada caso.
La ley había sido sancionada por el Senado provincial el 24 de junio y fue promulgada este martes mediante su publicación en el Boletín Oficial.
El nuevo sistema busca que la información obtenida en el momento del hallazgo de un cuerpo pueda conservarse y quedar disponible para futuras investigaciones. La medida también apunta a facilitar la comparación con información de personas desaparecidas y aportar elementos para el esclarecimiento de causas judiciales.
Una base para los casos sin identificar
El registro estará destinado a los cadáveres o restos cadavéricos que no hayan podido ser identificados en la provincia.
Cada caso deberá contar con un legajo único. La idea es que la información no quede dispersa, sino que pueda ser reunida en un expediente específico con todos los elementos disponibles.
Ese legajo podrá contener información genética, dactiloscópica, odontológica, física y fotográfica. También incluirá datos sobre las circunstancias del hallazgo y otros elementos que puedan contribuir a establecer la identidad.
La información reunida puede adquirir especial relevancia cuando el paso del tiempo dificulta la investigación. Un perfil de ADN, una huella dactilar o una ficha odontológica pueden ser comparados posteriormente con información de familiares o con registros vinculados a personas cuya desaparición fue denunciada.
La ley establece una lista amplia de elementos que pueden formar parte del legajo.
Entre ellos se encuentra el perfil de ADN, junto con las muestras biológicas que puedan obtenerse. También se incorporarán huellas dactilares y fichas odontológicas.
El expediente deberá reunir además las características físicas de la persona, las cicatrices y los tatuajes que puedan contribuir a su reconocimiento. Las fotografías también forman parte de los elementos previstos.
La causa de muerte y las evidencias relacionadas con el fallecimiento se incorporarán al registro, al igual que las pertenencias halladas junto con el cuerpo o los restos.
Otro dato relevante será el lugar del hallazgo. La ubicación y las circunstancias en las que fueron encontrados los restos pueden convertirse en elementos centrales para reconstruir una investigación.
La norma permite además incorporar cualquier otro elemento que pueda resultar útil para una futura identificación.
La ley establece un plazo concreto para comunicar los hallazgos. Los jueces y organismos que intervengan en el descubrimiento de un cuerpo no identificado deberán informar el caso al registro dentro de las 48 horas.
El objetivo es iniciar rápidamente el legajo correspondiente y preservar la información desde el comienzo del procedimiento.
La incorporación temprana de los datos puede ser importante para evitar la pérdida o dispersión de evidencias. Cada elemento obtenido durante las primeras etapas puede aportar información para futuras comparaciones.
La obligación de comunicar el caso dentro de las 48 horas busca establecer un procedimiento uniforme para los cuerpos que no puedan ser identificados inicialmente.
Qué pasa con los cuerpos identificados como NN
Cuando un cuerpo no puede ser identificado, la información se incorpora al registro como parte de un caso pendiente.
La normativa prevé que, una vez que la identidad sea determinada, se dé de baja la información de la base de datos de cadáveres o restos cadavéricos no identificados.
El procedimiento se considera concluido a partir de la identificación.
Este mecanismo permite que el registro se mantenga actualizado y diferencie los casos que continúan sin resolución de aquellos en los que finalmente se pudo establecer la identidad.
La actualización de la información resulta fundamental para que la base de datos siga siendo una herramienta útil para las investigaciones.
La identificación de restos humanos tiene una dimensión judicial y forense, pero también una profunda importancia para las familias que buscan a una persona desaparecida.
La incertidumbre sobre el paradero de una persona puede prolongarse durante años. La existencia de una base que reúna información genética y otros datos forenses puede aportar una herramienta adicional para buscar coincidencias.
El registro no reemplaza las investigaciones judiciales ni los procedimientos específicos de búsqueda, pero puede contribuir a que la información de los restos no identificados esté disponible para ser comparada con nuevos datos.
La incorporación de perfiles genéticos y otros elementos permite ampliar las posibilidades de análisis.
Un sistema que reúne diferentes evidencias
Una de las características centrales del nuevo registro es que no se limita a un único tipo de información.
El ADN constituye una herramienta fundamental, pero la identificación puede apoyarse también en huellas dactilares, información odontológica, características físicas, fotografías y pertenencias.
La reunión de todos esos datos en un mismo legajo permite construir un registro más completo de cada caso.
La información también puede ser útil para investigaciones judiciales vinculadas con las circunstancias de la muerte y el lugar donde fueron encontrados los restos.
La creación del Registro Provincial de Datos Genéticos de Cadáveres o Restos Cadavéricos No Identificados quedó formalizada con la promulgación de la Ley 15.615.
La iniciativa había sido impulsada por el diputado bonaerense Facundo Tignanelli y fue sancionada por el Senado provincial el 24 de junio.
Con su incorporación al ámbito del Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia, la provincia busca centralizar información que hasta ahora podía encontrarse vinculada a diferentes actuaciones, organismos o investigaciones.
La norma establece un mecanismo para registrar los casos, preservar evidencias y actualizar la información cuando una persona finalmente sea identificada.
Una nueva herramienta para investigaciones y búsquedas
La creación del registro representa un cambio en la forma de organizar la información sobre cadáveres y restos humanos no identificados.
El objetivo es que cada caso cuente con un legajo completo y que los datos obtenidos puedan ser utilizados en el futuro si aparecen nuevas evidencias o información que permita establecer una coincidencia.
El plazo de 48 horas para comunicar los hallazgos, la incorporación de datos genéticos y forenses y la actualización del registro una vez lograda la identificación forman parte de un mismo sistema.
La provincia de Buenos Aires busca así fortalecer las herramientas disponibles para la Justicia, los organismos intervinientes y las investigaciones relacionadas con personas desaparecidas.
La nueva ley no solo crea una base de datos: establece un mecanismo para preservar información que puede resultar decisiva años después del hallazgo de un cuerpo. En ese sentido, el Registro Provincial de Datos Genéticos de Cadáveres o Restos Cadavéricos No Identificados apunta a convertir la evidencia reunida en una herramienta permanente para la identificación y el esclarecimiento de casos pendientes.







