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Producción de leche argentina alcanza récord histórico y crecen las exportaciones
La producción de leche argentina marcó un récord en el primer cuatrimestre del año y las exportaciones lácteas alcanzaron su nivel más alto en 14 años, impulsadas por Brasil.
La producción de leche en Argentina atraviesa uno de los mejores momentos de la última década. Durante el primer cuatrimestre del año, el sector alcanzó un volumen de 3,5 millones de litros, lo que representa un crecimiento del 9,3% respecto del promedio de los últimos diez años y el registro más alto desde que comenzaron las estadísticas oficiales en 2015.
Un récord que marca el pulso del sector
Los datos, recopilados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en base a estimaciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), reflejan un escenario de fuerte dinamismo para la cadena láctea. El crecimiento no solo se explica por un mayor volumen de producción, sino también por una mejora significativa en la eficiencia de los establecimientos.
Actualmente, la producción media diaria por tambo se ubica en 3.287 litros, una cifra que supera en un 27% el rendimiento promedio de los últimos cinco años. Este indicador evidencia un proceso de modernización y aumento de productividad en buena parte de los establecimientos lecheros del país.
Las provincias que lideran la producción
Argentina cuenta con 8.813 tambos registrados, según el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA). El mapa productivo sigue concentrado en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, que reúnen el 83% de los establecimientos del país.
Córdoba se posiciona como la principal provincia productora, con casi un millón de litros generados en lo que va del año. Santa Fe, por su parte, mantiene el liderazgo histórico de su cuenca central, responsable por sí sola del 25% de la producción nacional con 663 millones de litros.
Buenos Aires completa el podio de las grandes provincias lecheras. Aunque tiene menos tambos que Santa Fe y Córdoba, registra la mayor producción diaria por establecimiento, lo que muestra un nivel de eficiencia superior en promedio.
Más producción y mayor concentración
El informe de la BCR también destaca un fenómeno que viene consolidándose en los últimos años: la concentración productiva. Los tambos de gran escala, aquellos que producen más de 10.000 litros diarios, ya representan cerca del 30% de la producción nacional.
El dato adquiere relevancia si se lo compara con 2010, cuando esos establecimientos explicaban apenas el 5% del total. La transformación refleja una tendencia hacia modelos más tecnificados, con mayor capacidad de inversión y economías de escala.
Sin embargo, este proceso también plantea desafíos para los pequeños y medianos productores, que deben enfrentar mayores exigencias de competitividad, financiamiento y eficiencia para sostenerse en el mercado.
Las exportaciones de leche viven un auge histórico
El crecimiento de la producción tuvo un correlato directo en el comercio exterior. Las exportaciones del complejo lácteo alcanzaron las 130.000 toneladas entre enero y abril, el volumen más alto desde 2012.
La leche en polvo continúa siendo el producto estrella del sector exportador, representando más de un tercio de los envíos. Su demanda internacional se mantiene firme y explica buena parte del impulso comercial registrado en el período.
En términos monetarios, las ventas externas generaron US$455 millones FOB, un 50% más que el promedio de la última década y el valor más elevado desde 2014.
Brasil se consolida como el gran comprador
El principal motor de este crecimiento exportador es Brasil. El país vecino recibió más de 60.000 toneladas de productos lácteos argentinos, consolidándose como el socio comercial estratégico más importante para el sector.
Las ventas hacia Brasil crecieron un 40% interanual y avanzaron a un ritmo muy superior al promedio histórico. La cercanía geográfica, la complementariedad comercial y la demanda sostenida explican buena parte de este desempeño.
Argelia, Chile y China completan el listado de principales destinos. No obstante, el gigante asiático mostró una dinámica más débil: sus importaciones de productos lácteos argentinos cayeron un 35% en comparación con el mismo período de 2025.
Perspectivas para el resto del año
El desempeño del primer cuatrimestre deja un panorama alentador para la cadena láctea argentina. La combinación de mayor producción, mejora de productividad y fuerte demanda externa configura un escenario favorable para el sector.
Aun así, los especialistas advierten que el desafío estará en sostener este ritmo de crecimiento en un contexto de costos variables, condiciones climáticas cambiantes y competencia internacional.
Por el momento, la leche argentina vive un año histórico: produce más, exporta más y vuelve a ocupar un lugar destacado en el comercio mundial de lácteos.






