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Carrera de Autitos a Piolín: 48 años de tradición en Jáuregui
La Carrera de Autitos a Piolín es una de las tradiciones más reconocidas de Jáuregui y este año celebrará su 48° edición con chicos, familias y autos construidos artesanalmente.
Hay tradiciones que sobreviven al paso del tiempo porque consiguen algo más que reunir gente: logran que distintas generaciones compartan una misma experiencia. En Jáuregui, una de ellas es la Carrera de Autitos a Piolín, que este año volverá a las calles para celebrar su 48° edición.
La competencia, organizada por el Grupo Scout N.º 1 San Luis Gonzaga, se realizará el domingo 27 de septiembre sobre avenida Flandes y llevará el nombre de Gran Premio 75° Aniversario.
El evento tendrá dos etapas, previstas para las 10 y las 13.30, y reunirá a chicos y chicas de distintas edades. La participación será gratuita y cada vehículo deberá ser construido de manera artesanal, una característica que convierte a la competencia en una experiencia que comienza mucho antes de la largada.
Una tradición que atravesó generaciones
La historia de esta carrera comenzó a escribirse en la década de 1940, aunque posteriormente tuvo un período de interrupción. En 1978, el Grupo Scout N.º 1 San Luis Gonzaga tomó la organización y desde entonces la competencia se realizó de manera ininterrumpida año tras año, con la excepción de la suspensión obligada durante 2020 por la pandemia de Covid-19.
Desde entonces, los autitos construidos para la ocasión se convirtieron en una postal característica de Villa Flandria o Jáuregui. La actividad consiguió mantenerse vigente gracias a la participación de las familias y al trabajo de quienes sostienen su organización.
El objetivo no se limita al aspecto deportivo. La propuesta busca preservar una tradición local, incentivar el ingenio y la creatividad, promover la participación familiar y generar un espacio de encuentro para la comunidad.
Carrera de Autitos a Piolín
El reglamento establece que los vehículos deben ser de fabricación casera. No pueden ser comprados y deben tener entre 15 y 30 centímetros de ancho y entre 30 y 50 centímetros de largo. El rodado y la extensión del piolín quedan a elección de cada participante.
La competencia tendrá diferentes recorridos según las edades. Las categorías más pequeñas correrán 180 metros, mientras que otras tendrán trayectos de 550 y 800 metros.
Las clases A y B estarán destinadas a varones y mujeres nacidos en 2020 y 2021. Las categorías C y D corresponderán a quienes nacieron en 2018 y 2019, mientras que E y F incluirán a los nacidos en 2016 y 2017.
Los participantes nacidos en 2014 y 2015 competirán en las categorías G y H, con una distancia de 800 metros. La misma extensión tendrá el recorrido para las categorías I y J, destinadas a los nacidos en 2012 y 2013.
Los niños nacidos en 2022 y 2023 tendrán una categoría promocional mixta de 140 metros, que se desarrollará por la tarde.
El equipo detrás de cada auto
Una de las particularidades de la carrera es que cada piloto debe contar con un mecánico. La figura no es meramente simbólica: será la única persona autorizada para reparar el vehículo y asistir al corredor durante la competencia.
Además, el mecánico será el único que podrá acompañar al piloto durante el recorrido, ya sea caminando o en bicicleta.
Esta modalidad transforma la preparación del automóvil en una actividad familiar. La construcción y puesta a punto del vehículo puede involucrar durante semanas a padres e hijos, abuelos y nietos o tíos y sobrinos.
La competencia se convierte así en una sociedad entre generaciones, donde el resultado deportivo ocupa un lugar importante, pero comparte protagonismo con el trabajo previo y el tiempo dedicado a construir el auto.
Una fiesta más allá de la competencia
La inscripción será gratuita y deberá realizarse el sábado 26 de septiembre, entre las 11 y las 16, en el Salón del Grupo Scout N.º 1 San Luis Gonzaga. Allí se revisarán los vehículos y quedarán en parque cerrado hasta la carrera. El día de la competencia no habrá inscripciones.
Durante la jornada habrá una cantina con precios accesibles y, antes de la segunda etapa, se realizará un desfile de autos antiguos.
Los premios serán aportados por vecinos y comerciantes de la zona y se entregarán por categorías a todos los participantes. También habrá reconocimientos especiales para los autos mejor presentados y los más originales.
La organización recibe donaciones de juguetes, artículos escolares, golosinas, vouchers, órdenes de compra y productos publicitarios para conformar los premios.
Con 48 ediciones organizadas por el Grupo Scout San Luis Gonzaga, la Carrera de Autitos a Piolín conserva una característica que explica buena parte de su vigencia: mientras los chicos compiten, las familias construyen, acompañan y transmiten una tradición que ya forma parte de la historia de Jáuregui.







