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VTV: las fallas que pueden hacerte perder la aprobación
La VTV en Buenos Aires controla los principales sistemas de seguridad del vehículo y puede rechazar unidades con problemas en frenos, neumáticos, luces, estructura o emisiones.
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La Verificación Técnica Vehicular (VTV) no consiste en un simple trámite administrativo. Durante la inspección, los técnicos revisan distintos componentes del vehículo para determinar si reúne las condiciones mínimas de seguridad necesarias para circular por las calles y rutas de la provincia de Buenos Aires.
Con las tarifas actualizadas, los conductores deben afrontar un costo de $97.057,65 para vehículos de hasta 2.500 kilogramos y de $174.703,77 para unidades que superan ese peso. Los valores oficiales incluyen IVA y rigen desde el 16 de enero de 2026, aunque pueden modificarse ante futuras actualizaciones dispuestas por las autoridades provinciales.
Pero el costo del trámite no es el único aspecto que deben tener en cuenta los propietarios. Una falla detectada durante la revisión puede impedir la aprobación y obligar a reparar el vehículo antes de presentarlo nuevamente.
¿Qué componentes se controlan en la VTV?
El examen comprende una serie de controles destinados a evaluar el estado mecánico y de seguridad del vehículo. Entre los principales sistemas revisados se encuentran los frenos, la dirección, la suspensión y los neumáticos.
Los frenos son uno de los elementos más importantes de la inspección. Una respuesta irregular, deficiencias en el sistema o un funcionamiento que no garantice una detención segura pueden generar un resultado desfavorable.
La dirección también es observada porque cualquier problema que afecte el control de la trayectoria puede aumentar el riesgo de un siniestro. En el mismo sentido, la suspensión es revisada por su influencia sobre la estabilidad y el comportamiento general del vehículo.
Los neumáticos deben presentar condiciones adecuadas de uso. El desgaste excesivo, las deformaciones u otros daños pueden comprometer la adherencia y convertirse en una de las causas por las que la unidad no supera la verificación.
Las luces y la visibilidad
El sistema de iluminación es otro de los puntos centrales de la revisión. Se controlan las luces delanteras, traseras y de giro, entre otros dispositivos destinados a iluminar el camino y comunicar las maniobras a los demás usuarios.
Una falla en una luz puede reducir la visibilidad del vehículo o dificultar que otros conductores identifiquen una maniobra. Por eso, conviene verificar previamente que todos los dispositivos funcionen de manera correcta.
El parabrisas también puede ser determinante. Las rajaduras o daños que dificulten la visión del conductor pueden impedir la aprobación. La visibilidad constituye un aspecto esencial para mantener el control del vehículo y anticipar obstáculos o situaciones de riesgo.
Los limpiaparabrisas forman parte de los elementos que se revisan. Su funcionamiento es importante para mantener el campo visual despejado en días de lluvia o ante la presencia de agua sobre el parabrisas.
Cinturones y estructura
Los cinturones de seguridad deben encontrarse en condiciones de funcionamiento. La inspección contempla su estado porque constituyen uno de los principales elementos de protección de los ocupantes.
También se controla el chasis y la estructura del vehículo. Los daños que afecten la integridad estructural pueden ser considerados una deficiencia grave, ya que pueden comprometer el comportamiento de la unidad y el nivel de protección ante un impacto.
En este punto, la revisión busca detectar problemas que no siempre son evidentes durante el uso cotidiano. Un vehículo puede funcionar con normalidad y, sin embargo, presentar daños estructurales o deficiencias que requieran una evaluación técnica.
La inspección incluye además la bocina y los elementos de identificación del vehículo, como la patente y los números de motor y chasis.
Emisiones contaminantes
La VTV también contempla el control de las emisiones contaminantes. Los vehículos deben mantenerse dentro de los límites establecidos por la normativa aplicable.
Un nivel de emisiones superior al permitido puede impedir que la unidad apruebe la revisión. Este control tiene como finalidad verificar que el vehículo no supere los parámetros establecidos para los gases que libera durante su funcionamiento.
Los problemas en el sistema de combustión, el mantenimiento deficiente o determinadas fallas mecánicas pueden influir en el resultado de este control. Por eso, el mantenimiento periódico del vehículo también puede ayudar a prevenir inconvenientes relacionados con las emisiones.
Los motivos más comunes de rechazo
Entre las fallas que pueden impedir la aprobación aparecen los problemas importantes en el sistema de frenos. También pueden provocar un resultado negativo los neumáticos con desgaste excesivo o deformaciones.
Las luces que no funcionan correctamente, las fallas relevantes en la dirección y los problemas en la suspensión forman parte de los defectos que pueden afectar la seguridad de la unidad.
Las pérdidas de fluidos también pueden ser observadas cuando comprometen la seguridad. A esto se suman los parabrisas con daños que dificulten la visión, los cinturones en mal estado o que no funcionen y los problemas estructurales en el chasis.
Las emisiones contaminantes por encima de los límites establecidos constituyen otro de los motivos que pueden derivar en el rechazo del vehículo.
La gravedad de la deficiencia y su incidencia sobre la seguridad determinan el resultado de la inspección. La normativa contempla diferentes consecuencias según el tipo de falla detectada y, en determinados casos, exige una nueva inspección antes de volver a circular con normalidad.
Qué hacer antes de ir a la planta
Una revisión preventiva puede ayudar a detectar problemas antes de concurrir a la VTV. El propietario puede comprobar, por ejemplo, el funcionamiento de las luces, el estado visible de los neumáticos, la presencia de daños evidentes en el parabrisas y el funcionamiento de los cinturones de seguridad.
También es importante prestar atención a señales de posibles problemas mecánicos, como dificultades al frenar, ruidos anormales, pérdidas de fluidos o comportamientos irregulares de la dirección y la suspensión.
Sin embargo, estas verificaciones no reemplazan la inspección oficial. La aprobación depende del control realizado por los técnicos habilitados y de los criterios establecidos para la verificación.
Si la unidad es rechazada, el propietario deberá solucionar las deficiencias indicadas y volver a presentarse dentro del plazo correspondiente. La nueva inspección permitirá comprobar si los problemas fueron reparados.
La importancia de circular con la verificación vigente
La VTV es obligatoria para los vehículos radicados en la provincia de Buenos Aires dentro del sistema provincial de verificación técnica. La normativa establece que la autoridad provincial define aspectos vinculados con la modalidad, periodicidad, procedimientos y tarifas del sistema.
Circular sin la revisión técnica obligatoria vigente puede generar sanciones económicas. La legislación bonaerense prevé multas tanto para quienes circulen sin haber realizado la revisión periódica como para quienes no cuenten con la documentación que acredite la verificación.
Mantener el control al día también permite detectar fallas que pueden pasar inadvertidas para el conductor. Un problema en los frenos, una cubierta deteriorada o una deficiencia en la dirección pueden convertirse en un riesgo si no se corrigen.
Por eso, la VTV debe ser entendida como parte del mantenimiento periódico del vehículo y no únicamente como un requisito para evitar una multa. Con tarifas actualizadas y una revisión que abarca los principales sistemas de seguridad, el trámite permite evaluar si el automóvil se encuentra en condiciones adecuadas para circular por la provincia de Buenos Aires.






