La artista integral argentina adelanta su segundo álbum con un single despojado que invita a observar las heridas del pasado para superarlas y así rescatar el impulso vital que alguna vez adormecimos.

Magalí Cibrián -música, compositora y artista audiovisual- presentó el año pasado una trilogía de canciones que adelantaba su segundo disco, el sucesor de La hora azul (2017). Programado para estrenarse en 2023, el nuevo álbum tiene un espíritu transformador que se ve reflejado en cada uno de los adelantos que la argentina ha liberado, y “Mi adolescencia” -su más reciente single, grabado en enero de 2022 en su propia casa y mezclado por Santiago Iezzi- no es la excepción: “Esta canción decodifica un dolor reincidente a partir del encuentro con un extraño. Al revivir el recorrido que años atrás fue el causante del naufragio, la voz cantante logra desenterrarse, romper un círculo de escenas hirientes que se repiten, y por fin alcanzar la orilla”, explica Magalí.

Moto Luján

Con solo el piano y su voz -como si fuesen un diario íntimo-, Magalí Cibrián se aventura a entregar imágenes del pasado para proponer un viaje personal y profundo hacia el fondo del torbellino, hacia el origen de las escenas hirientes que repetimos, con el fin de sumergirnos y rescatar el impulso vital que alguna vez se adormeció. Para lograrlo, la compositora invoca una forma de amar intrépida, desprovista de los temores y los fantasmas sembrados por la experiencia. “Una vez tuve un motor. La comandante de mi vida, la fuente, era yo. Me animé a explorar sin una ruta definida, confiando en el mar. Y devoraron mi nave los vientos”, canta Cibrián entre otras inquietantes voces que se asoman, y continúa: “Hace cuánto que tapamos lo que nos rompió. La tormenta que dejamos hoy se desató. Me estoy encontrando con el faro que apagué en mi adolescencia”.

Magali Cibrian

“Mi adolescencia” -al igual que los tres adelantos lanzados el año pasado- fue estrenado junto a un cinematográfico videoclip dueño de una estética delicada y dramática que fue realizado por la misma Magalí Cibrián en su propia casa, convirtiendo su bañera en mar abierto. En la pieza audiovisual la autora combina filmaciones de distintas épocas y momentos, entregando un collage audiovisual mágico y sumamente simbólico.

El nuevo sencillo será presentado en vivo en un show que la compositora prepara para los últimos meses del año.